El Sespa redujo sus demoras tras enviar 6.000 pruebas diagnósticas a la privada

Se trata del doble de resonancias, escáneres y ecografías que el Servicio de Salud suele derivar cada año a centros no públicos y concertados
09.05.13 – 00:18 –

LAURA FONSECA | GIJÓN. Diario “El Comercio”

6.000 pacientes del Servicio de Salud del Principado pendientes desde hace meses (algunos más de medio año) de un escáner, una resonancia o una ecografía han sido derivados a la medicina privada. Al igual que ocurre con las operaciones quirúrgicas, el Sespa está echando mano de las clínicas privadas y también de los centros concertados para poner en cintura a sus abultadas listas de espera, que se dispararon de forma récord tras la última huelga médica hasta afectar a más de cien mil asturianos (21.000 para operaciones y el resto para primeras consultas y pruebas diagnósticas).

El compromiso de la Consejería de Sanidad es que el próximo 30 de junio no haya ningún enfermo con demoras de más de seis meses (180 días), situación en la que llegaron a estar casi 3.000 personas y en la que ahora se encuentran 1.330. El objetivo de erradicar estar elevadas esperas se antoja de difícil cumplimiento ante la negativa del Principado a habilitar ‘peonadas’ al considerar que ese trabajo puede ser absorbido por la ampliación de jornada, pero también debido al resquemor de los médicos a que se implanten turnos ordinarios de tarde para sacar adelante actividad extraordinaria por la que antes cobraban aparte.

Lograr un equilibrio y completar el puzzle es complejo. La gestión de las demoras amenaza con causarle una indigestión al Sespa, que estos meses ha incrementado el intercambio de pacientes entre las diferentes áreas en un ejercicio extremo para aprovechar las sinergias del sistema. Fuentes sanitarias consultadas por EL COMERCIO precisaron que, en lo que va de año, los hospitales del área central (HUCA, Cabueñes y Avilés) han derivado a la privada a unos 6.000 pacientes para la realización de resonancias, escáneres y ecografías. Se trata de un volumen que duplica al total de pruebas que el Sespa suele bascular cada año hacia centros privados y concertados.

Plan de choque

Desde que se puso en marcha el plan de choque tras la huelga médica de 2012, la Consejería de Sanidad no ha querido facilitar datos sobre cómo se está llevando a cabo este proceso. El departamento de Faustino Blanco se limita a indicar que la actividad asistencial que quedó atorada por el reciente conflicto sanitario está saliendo adelante gracias al incremento de trabajo en centros concertados, principalmente, hacia los hospitales de Cruz Roja, en Gijón, y el de Avilés. También por la ampliación de jornada, aunque esas diez horas de más al mes (las horas ‘marianas’) están resultando insuficientes para que las demoras vuelvan a su cauce.

La cifra de las 6.000 derivaciones a la privada se conoce apenas un día después de que el Sespa sacara pecho asegurando que la espera quirúrgica había bajado en abril en mil pacientes, hasta situarse en 19.826 casos. El Servicio de Salud apuntaba también como dato positivo el hecho de que se hubiesen reducido en un 54% las demoras de más de medio año.

El Principado tiene ahora por delante la tarea de operar a otros 1.330 enfermos con esperas de seis meses. El 70% de esos pacientes son del HUCA, hospital que más intensamente vivió el conflicto por la ampliación de jornada y la consiguiente huelga convocada por el Sindicato Médico que se prolongó de octubre de 2012 a enero de 2013. El complejo hospitalario es uno de los que más derivaciones de enfermos está haciendo, dentro y fuera de Asturias. Tal es el caso de los enfermos coronarios a los que se les propone ser operados en el Hospital Marqués de Valdecilla, en Santander. Actualmente, el HUCA tiene una bolsa de 28 personas en cirugía cardíaca que acumulan más de 180 días de espera. En esta especialidad, la demora media está en 98 días.

Peor es la situación en traumatología, donde hay 552 pacientes pendientes de ser operados desde hace medio año. 200 de ellos aguardan por una prótesis de rodilla o de cadera. Precisamente, el traslado a la privada es la tónica habitual tanto en los servicios de traumatología, como de oftalmología. Las mismas fuentes indicaron que entre enero y abril fueron enviados al Centro Médico y la Clínica Asturias, ambas en Oviedo, cerca de 600 pacientes del HUCA. Otros 750 enfermos de las mismas especialidades, pero del Valle del Nalón, han sido propuestos para ser intervenidos en Gijón (Cruz Roja y Jove), ambos de carácter concertado.

Baile de enfermos

En los últimos meses han proliferado también los casos de enfermos a los que se les propone ser intervenidos fuera de su área sanitaria. Pacientes de Avilés y de Oviedo pendientes de la implantación de una prótesis que son enviados a Gijón; enfermos de Cabueñes a los que se les plantea intervenirles de su hernia en Mieres o usuarios del HUCA que son remitidos al Álvarez-Buylla. Varios de estos usuarios han indicado a EL COMERCIO que «si rechazas el ofrecimiento pierdes la vez y la antigüedad en la lista de espera del Sespa». Los médicos están aconsejando a los afectados que reclamen ante Atención al Paciente, «donde tienen la orden de que estos casos no se hagan públicos», confirmó un usuario.

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